Visual Cooking: Creatividad en clase de Filosofía

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Presentaciones visuales de los alumnos (pincha sobre la imagen para verlas)

Ya compartí en otra entrada de este blog cómo utilizar el pensamiento visual para ilustrar y explicar de forma creativa, clara y ordenada procesos o flujos de información. En esa entrada hacía mención de un reto llamado Visual Cooking que consiste en la explicación visual del proceso de elaboración de una receta de cocina. Pues bien, mis alumnos de Filosofía de 1º de Bachillerato han realizado este reto para comprender mejor algunos contenidos de estética y creatividad que estamos trabajando en clase.

Os estaréis preguntando: ¿qué tiene que ver la Filosofía con la cocina? Mucho si lo pensáis un poco:

  • Aplicar en un contexto experimental, como indicaba más arriba, contenidos que hemos abordado en el aula, tales como los pasos del proceso creativo y las habilidades que se desarrollan con este competencia. No basta con estudiar la creatividad desde un punto de vista teórico; es necesario practicarla, vivir de primera mano su potencial y dificultades.
  • Crear una receta requiere discriminar, analizar y relacionar elementos para después explicar esa relación a través de un proceso lógico, en este caso los pasos de elaboración de una receta. Este quizá sea la competencia más compleja para mis alumnos. Pese a estar en Bachillerato, les resulta muy difícil explicar flujos de información. El recurso a la mera memorización ahoga su capacidad de análisis.
  • Aprender a trabajar de forma colaborativa con el objetivo final de exponer esa receta al resto de compañeros.
  • Desarrollar su creatividad y resolver problemas en un contexto lúdico.

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 Primer paso: sin darles ninguna información sobre el reto (para mantener el interés y focalizar la atención en esta primera fase), les pedí que dibujaran ingredientes en post-its y los pegaran en la pizarra.

Terminado nuestro supermercado visual, les lancé el reto de crear grupos de tres y elegir una receta de cocina sencilla, con pocos ingredientes y pasos. Una vez elegida, debían hacer un recuento de lo que necesitarían para crear la receta, es decir, ingredientes (con sus dosis o cantidades) y utensilios.

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 El siguiente paso era crear visualmente ingredientes y utensilios. Buena parte de los ingredientes ya estaban en el supermercado que crearon. Se levantaron y seleccionaron los ingredientes necesarios para crear su receta. Si algunos ingredientes no estaban en el supermercado los dibujaban en otros post-its. Los utensilios debían dibujarlos y recortarlos a tamaño natural en folios A3.

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Una vez creados los elementos necesarios para crear la receta, en un folio debían rellenar una tabla que describieran todos los pasos a seguir durante la elaboración de la receta, detallando INGREDIENTES, UTENSILIOS, DOSIS (unidades y cantidades), ACCIONES (cortar, cocer…) y TIEMPOS (duración de cada acción). Esta planificación les permite determinar con precisión y de forma secuenciada cada parte del proceso y los elementos que necesitarán en cada una.

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 Ahora toca ver qué elementos del proceso no han ilustrado aún y cómo lo harán. Por ejemplo, ¿de qué forma mostrarán acciones como cocer o freír?, ¿o cómo explicarán de forma gráfica las dosis? Una vez creados esos elementos, los pondrán sobre la mesa y con la plantilla delante realizarán una simulación de cómo expondrán el proceso ante los compañeros. Esta parte es la más complicada porque requiere exponer acciones complejas de tal forma que sean comprensibles para quien te ve y escucha, además de coordinarte con el resto de compañeros sobre qué hace cada uno y cuándo hacerlo.

En las fotos que hay más abajo podéis comprobar los elementos creados visualmente por los alumnos para ilustrar el proceso de creación de sus recetas.

Una vez ensayados minuciosamente los pasos, toca exponer. Cada grupo lo hace frente a la pizarra, intentando no tapar los elementos que vaya pegando sobre ella. Se habilita una mesa sobre la que pondrán todos los elementos ordenados según el orden de aparición. No dicen el nombre de la receta. El resto de alumnos deben adivinarla. Solo después dirán el nombre, pero con un título creativo inventado por ellos (por ejemplo, croquetas a la Ana Rosa). Durante su exposición irán disfrazados de cocineros para meterse en el personaje y reforzar el sentido dramático de la exposición.

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Les grabo mientras explican la receta. (Podéis ver los vídeos pinchando sobre la primera imagen de este post o aquí.) Les paso después el enlace a los vídeos para que se vean y evalúen cómo lo han hecho. Les facilito una plantilla de evaluación del proceso de trabajo:

  • Breve explicación de los pasos del proceso. ¿Qué han hecho en cada paso? ¿Quiénes y cómo lo han hecho?
  • Problemas surgidos durante la elaboración de la receta y cómo los solucionaron en el grupo.
  • Discriminación de las fases del proceso creativo (visto una semana antes en clase) en el propio proceso de creación de la receta.
  • ¿Qué mantendrían? ¿Qué eliminarían? ¿Qué mejorarían?

No solo esto, les pido que realicen cada uno por separado un mapa visual (ya han practicado a lo largo del curso) que ilustre las fases del proceso creativo de elaboración de su receta. Viene a ser un feedback que permite volver sobre los pasos andados durante el reto e incorporarlo en su evaluación. Aunque comparto algunos mapas visuales más abajo, podéis verlos todos aquí.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Esta misma metodología se puede aplicar a contextos y contenidos de cualquier tipo. Lo importante es la adquisición de determinadas competencias de análisis, síntesis, comunicación, coordinación grupal y creatividad. Competencias en las que el área de Filosofía puede aportar mucho dentro del currículo de 1º de Bachillerato y en el que la creación de procesos visuales puede ser una excelente aliada. Lo recomiendo en cualquier otro área y nivel.

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I Encuentro de Centros Innovadores de Extremadura: presentación y notas visuales

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Hace unos meses, Pere Marquès me invitó a compartir con otros docentes de Extremadura un encuentro de reflexiones y experiencias de innovación. La idea era participar en una mesa redonda y además compartir mi propia experiencia en mi centro. Como suelo hacer, pensé en clave visual mi intervención, más aún disponiendo de 12 minutos escasos.

Una presentación visual facilita:

  • la atención e interés de quien te escucha,
  • la síntesis de ideas-fuerza,
  • la creatividad de exposición,
  • un guión conciso desde el que articular tu discurso.

A menudo, cuando vamos a unas jornadas soportamos sin remedio presentaciones tediosas, repletas de palabras que ni nos da tiempo de leer ni queremos. Y cuando el ponente utiliza imágenes, lo hace extrayéndolas de internet, intentando asociar cada imagen con ideas o argumentos expuestos en cada parte de su intervención. Crear tus propias imágenes tiene una utilidad extra:

  • Te sirve para organizar tus ideas, darles sentido, orden y secuencia a medida que vas pensando lo que quieres aportar.
  • Creas a la vez que piensas, expresando de forma más directa y atractiva aquello que quieres decir.
  • Ayuda a que quien te escucha te entienda mejor con el soporte gráfico que tú mismo has creado.

Podéis ver mi presentación aquí.

Os recomiendo planificar vuestras presentaciones a través de guiones gráficos a base de garabatos, secuencias o mapas visuales completos que después pegarás por partes en tu presentación. En una hoja aparte, anota la secuencia de ideas-fuerza o argumentos que expondrás en cada diapositiva.

Las presentaciones visuales, además de ser más sugerentes, favorecen en quien las ve interpretaciones variadas del contenido y potencia el diálogo mediante contraste de diferentes perspectivas. Una imagen no genera un significado unívoco; más bien te obliga a crear tu propia ruta de interpretación. Deja abierta la lectura de lo que se expone.

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Las presentaciones visuales, sumado a una exposición que combine datos objetivos con percepciones extraídas de tu experiencia personal, dotan a tu intervención de un elemento emocional que facilita la empatía con quien te esté viendo y escuchando. Y encima te lo pasas bien; ¡se puede pedir más! Os lo recomiendo.

Como ya he subrayado en otros artículos de este blog, lo que tira para atrás a la hora de dar el paso hacia la auto creación de guiones visuales no es tanto una carencia técnica, sino emocional. Superar la vergüenza de exponer tus garabatos, de implicarte emocionalmente en los trazos, de sentirte torpe, vulnerable, juzgado, es más difícil que entender racionalmente la utilidad de esta estrategia de comunicación. Sin embargo, quien se lanzó a esta aventura de aprendizaje sabe que merece la pena y que es superable, independientemente de la mochila pedagógica que cada uno arrastre. Además, no puedes enseñar lo que previamente no has aprendido. Iniciar a nuestros alumnos en el pensamiento visual requiere como condición sine qua non realizar nosotros mismos, como docentes, ese mismo camino.

A menudo sucede que no somos conscientes del arduo proceso de aprendizaje que supone para nuestros alumnos la asimilación de determinadas estrategias de aprendizaje. Lo que nosotros hemos recorrido en años a veces les pedimos a ellos que lo recorran en meses. Experiencias como ésta, en las que aprendemos a desaprender, percibiendo las inercias emocionales y dificultades que supone este reto, ayudan a empatizar con nuestros alumnos y a reajustar el ritmo y los pasos del proceso de enseñanza de una forma más orgánica y eficaz.

Además de mi presentación visual, mientras escuchaba al resto de ponentes, elaboré un par de notas visuales (sketchnotes) que podéis ver en mayor calidad aquí. En otra ocasión he hablado en este blog de las notas visuales y su utilidad educativa; echad un vistazo aquí, si queréis saber algo más.

Por qué innovar 2Mesa redonda 2

Tomar notas visuales durante un evento te ayuda a:

  • mantener la atención;
  • sintetizar las ideas expuestas;
  • organizar esas ideas de forma lógica y secuenciada;
  • aportar una visión global de la exposición;
  • reflexionar a la vez que escuchas, aportando tu punto de vista;
  • disfrutar mientras creas tus notas;
  • guardar tus notas para recordar las ideas o para exponerlas ante otras personas.

Os lo recomiendo. ¿Te animas a crear tus propias presentaciones y notas visuales?