Verano en #ModoCreativo (1)

Hace poco estuve en el XI Curso De Vuelta Con El Cuaderno, celebrado esta vez en Calatayud, y me han picado el gusanillo de usar acuarelas. Mi experiencia en la técnica de los urban sketches -garabatos a tinta y acuarela hilados sobre la marcha y al aire libre, garabateando al vuelo lo que ves- era casi nula. Pero quién dijo miedo. Este verano toca desaprender y disfrutarlo. Así que me he puesto manos a la obra.

Como estuve realizando los graphic recordings de las ponencias del encuentro y yo mismo fui ponente en una de ellas, tuve poca oportunidad de practicar en Calatayud. Pero sí de observar y aprender de otros, que es la mejor manera de empezar. Observar y practicar.

El primer reto fue (y sigue siendo) descubrir que la acuarela (la de pastilla o tubo) es una materia que tiene su propia naturaleza, muy diferente al rotulador, incluso el rotulador al agua o acuarelable. La primera lección: practicar mucho, descubriendo cómo se comporta la acuarela al contacto con el agua y con el papel. ¿Cuánta agua aplicar y cómo hacerlo? ¡Probemos!

Estoy acostumbrado a utilizar el pensamiento visual, donde si bien también hay que sintetizar los elementos a garabatear e igualmente se usa el rotulador como material indispensable, el color que se aplica es plano, ya que de lo que se trata es de comunicar ideas, emociones, procesos y/o proyectos a través de garabatos esquemáticos, fáciles de identificar e interrelacionar en el papel, ordenando la información a través de a lo sumo dos o tres colores básicos, figuras icónicas y tamaños y estilos de letra que jerarquicen y estructuren el contenido. No se aplican tonalidades, degradados, sombras. No es necesario expresar profundidad o volumen, y si se hace es de forma esquemática, a modo de boceto, y porque aporta una información esencial dentro del mapa visual.

De ahí que para mí pasar del pensamiento visual (PV) al urban sketching (US) haya supuesto cambiar el chip y desacomodar lo aprendido. Pero no todo era partir de cero. El US, como en el PV, simplifica las formas, va al grano, tomando solo los elementos de la figura que ayuden a identificarla con facilidad. Esto ya lo hacía con el PV. El verdadero aprendizaje está en el uso de la acuarela, un material sensible al cambio, la presión, a la cantidad y densidad del pigmento, a la cantidad de agua que apliques; pero es un material muy agradecido, honesto, con el que se disfruta mucho, ya que ofrece lo que le das -debes aprender a ser sabio usándolo- y está en constante transformación. Si deslizas sobre el papel una capa nueva notas el resultado, por muy leve presión que apliques.

En el encuentro de Calatayud me pasaron un papel precortado y plegado en zig zag, especial para acuarela. Existen dos tipos de papel para este tipo de técnica, el rugoso y el fino. El fino va mejor para el urban sketching. El rugoso, para trabajos más artísticos, con más capas. Mínimo de 140 g, y si das muchos pases de agua y no quieres que se te combe el papel, mejor de 200 o más gramos. Por ahora estoy practicando en este papel en zig zag; me encanta. En cualquier tienda de arte -en el Corte Inglés compré un par hace unos días- podéis haceros de planchas de 50×70, cortarlas y después plegarlas en zig zag. También tengo hojas sueltas compradas en la tienda Tiger y de de la marca Van Gogh, que para practicar van bien. Cuando termine con este material me pasaré a los cuadernos cosidos apaisados. Probaré los de Art Creations, de Talens. La Moleskine Art Plus también tiene buena pinta.

Acuarelas. Por ahora estoy probando unas que tengo marca Deckfarben, y también uso algunos colores de un pack comprado en Tiger. Después de enredar con éstas, compraré un estuche de la marca Van Gogh, con buen equilibrio calidad/precio.

Rotuladores y pinceles. Como vengo del universo del pensamiento visual, tengo numerosos rotuladores calibrados, de diferentes colores y diámetros. Me gustan mucho los de la marca Micron; secan rápido y dan un trazo limpio y seguro. También me gustan los Nelly Roll de Sakura en blanco y los Faber Castell de colores tierra, tanto de punta calibrada como pincel. Lápices y carboncillos, en color negro y marrones. Pinceles sintéticos de diferentes puntas.

Combino estos pinceles con pinceles con cargador de agua incorporado. Son muy cómodos; los llevas a cualquier lugar y tienen buen comportamiento. Y no olvides llevar un trapo para limpiar los pinceles, un recipiente para agua, un pulverizador para mojar las acuarelas y una pinza para que no se mueva el papel. Si dibujas en casa o en un lugar amplio, no hay problema; pero para urban sketching hay que buscar una caja de acuarelas pequeña y un bolso no muy grande donde puedas meter lo imprescindible. Yo tiendo a meter más cosas de las que uso porque aún no tengo claro qué materiales necesitaré. Supongo que es algo que se va aprendiendo sobre la marcha.

Los rotuladores calibrados son una opción estupenda para garabatear o sugerir contornos y formas, pero puedes intentar animarte, como he hecho yo, a usar pluma, que te permitirá aplicar diferentes grosores y obtener un trazo más natural y fluido. Tengo una colección de plumillas, pero se me estropeó el mango; compraré uno nuevo y practicaré con él. Pero si vas a garabatear fuera de casa, sin espacio ni tiempo, las plumas Lamy son una opción genial; añades un adaptador de émbolo para cargar la tinta y listo. Tinta que seque rápido: la Noodler’s Ink o la Rohrer & Klingner. Yo acabo de hacerme de la pluma Lamy Safari y la tinta Noodler. A practicar.

Como vais, voy practicando. Algunos dibujos los he hecho solo con acuarela, delimitando formas y contornos a través de degradados, modulando tonalidades. Otros, estilo boceto, con figuras cercanas al cómic, y añadiendo texto, un recurso más afín a lo que realizaba con el pensamiento visual. El reto es probar con diferentes materiales y escenas y a ver qué pasa. En cada garabato se aprende algo nuevo. No desistas si ves que tu dibujo parece torpe o infantil. Se aprende garabateando. Eso sí, disfruta; ese es el único requisito.

Gracias a Miguel Ángel Daniel por sus buenos consejos. Su generosidad y amabilidad no tienen precio.

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Las lecciones del dibujo, Calatayud (julio 2019)

El mismo día que comencé mis vacaciones partí hacia tierras aragonesas, más concretamente a Calatayud, invitado por Laura Gracia y su excelente proyecto De vuelta con el cuaderno, para asistir a su XI encuentro de urban sketchers, en esta ocasión con la educación como leimotiv. Como me sucede siempre que asisto a un encuentro, es más lo que me llevo que lo que yo haya podido aportar, más aún en este caso. Mi experiencia en la técnica de los urban sketches -garabatos a tinta y acuarela hilados en vivo, sobre la marcha y al aire libre- era casi nula. Sin embargo, pese a lo que pueda parecer a priori, el pensamiento visual y esta técnica tienen mucho en común:

  • Dibujar no es cosa de expertos o talentosos. Todo el mundo puede hacerlo, es una capacidad innata; pero muchas personas, incluso a corta edad, dejaron de dibujar. Es cuestión de ganas, práctica y disfrute. ¿Te animas?
  • Valorar el error como una oportunidad de aprendizaje. Dibujar sin corregir, aprender de cada experiencia y disfrutar cada momento.
  • Comunicar tu experiencia con otros. No quedarte el mapa visual o el cuaderno para ti. Crear comunidad de aprendizaje, observar y disfrutar de la mirada de otros y aprender de ellos.
  • Menos es más. No se trata de emular a la naturaleza, sino de captar de forma sintética lo que ves y aportar tu propia mirada subjetiva, imperfecta, fugaz. Reducir el trazo a formas sencillas, a modo de boceto.
  • Combinar un dibujo esquemático -no tanto como en el visual thinking, pero con una intención igualmente sintetizadora- con color y texto que enriquezcan la expresividad, la emoción y el contenido que se quiere mostrar.

De vuelta del encuentro, después de aprender observando en vivo a decenas de urban sketchers, he decidido salir de mi zona de confort, desaprender, tomar cuaderno, acuarela y tinta y comenzar a practicar. Me he dado cuenta de que esta técnica marida bien con el pensamiento visual y puede enriquecerlo. Comparto algunos intentos previos. Seguiré practicando. De momento, estoy aprendiendo a saber cómo se comporta la acuarela sobre el papel, más sutil y con más matices y posibilidades que el trazo con rotulador que suelo utilizar en mis notas visuales. Y de paso, recupero el cuaderno, que lo tenía un poco abandonado.

El encuentro tuvo un plantel de lujo, con una trayectoria personal y profesional en diferentes terrenos de las artes plásticas y la educación.

Durante el encuentro, tuve el placer de realizar los graphic recordings de las intervenciones del resto de ponentes en el salón del Aula Cultural San Benito. Fue enriquecedor para todos poner en relación la técnica del cuaderno con el pensamiento visual. Ambos sin duda aprendimos a maridar y enriquecer lo que traíamos en nuestra mochila de aprendizajes previos.

Y como guinda tuve el honor de poder impartir una ponencia-taller de iniciación al pensamiento visual en un lugar mágico, la iglesia de Santas Justa y Rufina, en Maluenda. Entrad aquí y veréis que no exagero. Nos lo pasamos genial. Matías, el hijo de Claudio Patane, no pestañeaba.

Algunos asistentes garabatearon en sus cuadernos mi intervención.

No faltaron los momentos de convivencia, en los que tuve la suerte de conocer a personas estupendas y creativas, como Rosa de Trías, Jose María, Miguel Ángel, Pedro, Clara, Antonio, Rosa, Santiago, Fernando, Claudio, Candela, Neus, Cuca… Me dejo a muchos/as, sin duda.

Mirad el broche de croché en forma de lápiz que nos regaló Carmen Roche. Gracias, Carmen.

Pero no se queda ahí la cosa. Espacio Mudéjar nos invitó a realizar una ruta guiada por varios pueblos cercanos, rastreando el pasado mudéjar de su patrimonio.

Iglesia de Nuestra Señora del Castillo, Aniñón

Iglesia de Santa Tecla, Cervera de la Cañada

Iglesia de San Félix, Torralba de Ribota

Iglesia de la Virgen, Tobed

Unos días en los que me he sentido como en casa. Gracias a Laura, Rosa, Clara y Fernando por pensar en mí para este encuentro, así como a la Escuela de Arte de Zaragoza, al Mesón La Dolores y a Espacio Mudéjar por su acogida. Sin duda, volveré.

Cuadernos expuestos al final del encuentro

#1 Modos de ver, de John Berger: notas visuales

Hace ya tiempo que inicié unas notas visuales mientras leía sin prisas el excelente libro de John Berger, Modos de ver. Decidí leerlo -también contemplarlo; contiene generosas ilustraciones- y releer cada página, intentando sacar de sus reflexiones las mías propias. No he buscado resumir sus ideas, sino que éstas sean una suerte de detonante que inspire mi propia mirada sobre la lectura. Leía una o dos páginas, las volvía a leer. Dejaba reposar las ideas y esbozaba un garabato que poco a poco iba dibujando lo que me decía el texto. No es extraño que solo el primer capítulo me haya llevado unos meses. Lo cogía y lo dejaba. A veces pasaban semanas sin volver a retomar de nuevo el libro. Cada vez que lo hacía era para disfrutar la experiencia, sin contingencias, por puro placer.

Prometo -supongo que no en breve- compartir las notas visuales de los siguientes capítulos. Por cierto, os recomiendo el libro. Imprescindible.

Puedes descargar las notas visuales en alta calidad aquí.

Graphic recording: Congreso de Innovación y Tecnología Educativa

Fotos: F. Javier Pulido

El pasado marzo tuve el placer de realizar los graphic recording de las ponencias del Foro Nativos Digitales del I Congreso de Innovación y Tecnología Educativa, celebradas en el Palacio de Congresos de Badajoz. Una experiencia intensa, gratificante, de la que aprendí mucho y de la que espero haber aportado un poco. Gracias a Francisco López por confiar en mí para este reto.

El graphic recording es una técnica mediante la que se pretende captar y sintetizar en tiempo real ideas y conceptos durante una reunión o evento. No solo requiere estar muy atento a lo que dice el ponente, sino también lograr captar al vuelo la esencia de su discurso y facilitar su comprensión en un entorno gráfico, donde las ideas no tengan sentido solo aisladas, sino también en su relación con el resto, logrando una sensación de unidad de significado al verlas sobre el papel.

Mi idea durante este reto no solo fue realizar los graphic recording, sino también que los compañeros/as docentes tuvieran un primer acercamiento con el pensamiento visual y se animaran a utilizarlo, sin tener la sensación de ser algo difícil, que no requiriera algo más que práctica y ganas de disfrutar de la experiencia.

Escuchar, captar la idea y garabatearla, sin corrección alguna, sin miedo al error. Al terminar una ponencia solo había tiempo para colocar el siguiente papel y a seguir garabateando la siguiente. Te obliga a centrar tu atención en la voz del ponente, escucharle activamente, intentando plasmar la esencia de sus ideas, pero también aportando tu mirada subjetiva sobre la experiencia. No puede haber dos graphic recording iguales. El momento es irrepetible. Si volvieras a garabatear la misma ponencia días después, el resultado sería parecido, pero diferente, con nuevos matices que quizá antes no captaste. Cada experiencia es única.

Pero lo mágico del graphic recording -o de las notas visuales (sketchnotes) que tomes durante una ponencia, en tu butaca- es que si las ves meses después, sigues recordando las ideas del ponente con más nitidez y en toda su complejidad que si te limitaras a escribir unas frases. Prueba y verás. Ve desprendiéndote poco a poco en tus apuntes del texto y atrévete a combinar palabra e imagen. El resultado es sorprendente.

También elaboré unas notas visuales en mi iPad de la conferencia plenaria. La experiencia en digital es diferente. Puedes tener un cierto margen para la corrección, incluso para borrar y añadir posteriormente otros elementos.

Aunque siempre me pasa, no deja de sorprenderme las reacciones de los docentes. Muchos te felicitan por los graphic recording, pero cuando les animas a que garabateen también ellos en sus cuadernos durante las ponencias, lo ven como algo inalcanzable. Eso es cosa de artistas, yo no podría, confiesan. Pero sin embargo, cuando importo cursos de pensamiento visual a docentes descubren que solo era miedo, vergüenza, olvido de unas capacidades que tenemos dormidas y que cuando despertamos nos hacen disfrutar y aprender. Quien lo probó lo sabe. ¿Te animas?

Historia de mi móvil: timelines visuales

Timelines elaborados por los alumnos

Hace ya un año compartí en este blog esta experiencia con mis alumnos de la Eso en Valores Éticos. Podéis leerla y descargar los materiales aquí. La idea es elaborar timelines visuales que ilustren el uso que hace cada alumno/a de su móvil desde que se levanta hasta que se acuesta, subrayando también otros items, como la calidad del sueño y el desayuno, o el uso de otros dispositivos digitales, como es el caso de las consolas de videojuegos.

Ficha visual de extracción previa de datos

Les proporciono una ficha visual desde la que rellenan los datos y después se vuelcan de forma creativa en el timeline personalizado, garabateando ellos mismos los elementos visuales. Terminados los timelines, se ven en clase y se reflexiona críticamente sobre ellos, detectando hábitos sanos e insanos y sus causas. Un material que después puede ser de gran ayuda para realizar debates con las familias.

Los timelines no solo pueden ser una herramienta útil en las clases de Historia, para ilustrar secuencias temporales, o en Literatura, para construir storytellings; también pueden usarse para recrear líneas de tiempo con el objetivo de evaluar hábitos de consumo, secuenciar pasos en procesos de entrenamiento en habilidades para la vida cotidiana…

Cocinando imágenes en la II Jornada Ondas San José

Notas visuales de las ponencias de la mañana

Pilar Gómez, miembro de Ondas San José en Villanueva de la Serena, me invitó a la II Jornada Educativa Ondas San José y no pude decir que no. Asistí también a la primera jornada y me encantó. Esta edición estuvo dedicada a las competencias comunicativas, competencias que no solo pueden desarrollarse a través del medio radiofónico, sino también a través de otras estrategias y maridadas con otras herramientas pedagógicas, como las tertulias dialógicas o el Visual Thinking.

Durante una hora escasa, en el auditorio, con butacas fijas, me puse el reto de animar a más de 150 docentes de toda Extremadura a perder el miedo a garabatear. Y esto no se puede hacer apelando a la razón, hay que empezar desesperezando la voluntad, avivando las ganas, emocionándonos juntos. Esa fue mi misión.

Para eso me enfundé gorro y delantal de cocinero de garabatos y nos pusimos todos/as a prototipar recetas de cocina. Ahí es ná.

No podemos enseñar lo que no hemos aprendido. Nuestros miedos, las emociones que nos impiden aprender, limitan nuestras posibilidades de enseñar. Por eso es tan importante desaprender, despertar capacidades dormidas, no dar por sabido nada, disfrutar de nuevos retos, a ser posible compartidos.

Durante la jornada garabateé las ponencias de la mañana que podéis ver al comienzo de esta crónica. Las notas visuales son un recomendable ejercicio. Ayudan a atender, retener y discriminar con más acierto y durante más tiempo las ideas y emociones transmitidas por un ponente o el autor de un texto. Y encima te lo pasas genial.

El Visual Thinking hace que trabajemos nuestra capacidad analítica, que entrenemos una visión sistémica de un conjunto de ideas entrelazadas en un discurso, texto o proyecto, y también que nos entreguemos al momento sin prisas, con atención plena.

Por cierto, por fin conocí a Lourdes Cardenal, a Beatriz Porti y a muchos más docentes extremeños con ganas de hacer de este oficio una aventura apasionante y compartida. Volví a ver y aprender de Jose Pedro Martín (Chepeat), con su #PythagorasGame, y desvirtualicé a buena gente como Jose María Parralejo.

Dibucedario 2019

A finales de diciembre de 2018, lancé en la red un reto creativo que llamé Dibucedario. La idea era muy sencilla: dibujar cada día de enero de 2019 un garabato, cada cual a su imaginación y ritmo, inspirado en una letra del abecedario.

A mí se me ocurrió dibujar un marcapáginas al día, que garabateé en mi iPad y después compartí en las redes sociales. Podéis descargarlos aquí, por si os apetece imprimirlos. Tienen una calidad de 2400 x 10000 pixeles.

Los imprimí y estoy muy contento con el resultado. Puse a prueba mi imaginación, tomando decisiones rápidas, dejando que fuera la creatividad la que fluyese, sin tiempo a planificar en exceso cada marcapáginas. Y compartirlos en un formato que se pudiera usar como punto de lectura.

Es increíble cómo se activa la creatividad en los retos compartidos, donde la única obligación es disfrutar. Cientos de docentes, familias y alumnos/hijos se sumaron. En Instagram, 1137 garabatos. Y una acogida brutal en Twitter y en Facebook.

Docentes que no habían garabateado desde la Primaria, sintieron de nuevo el placer de dibujar sin miedo ni complejos, emociones muy recurrentes en adultos que deciden desaprender. Comparto algunas confesiones de estos docentes en las redes.

Es significativo que casi todos los docentes enfatizaban el factor emocional de este reto. Lo que suponía para ellas/os recuperar una capacidad natural dormida, y que al ejercitarla destapa potencialidades impresionantes. ¡Qué sensación compartir con tantos docentes esa emoción de aprender disfrutando!

Algunos docentes llevaron a cabo el reto con sus hijos, en casa -incluso fueron sus hijos quienes les animaron a sumarse-, y otros lo llevaron a cabo en sus aulas.

Una experiencia intensa, inclusiva, de la que todas/os aprendemos, y en la que nos implicamos emocionalmente a pesar de creer a priori que no sabemos dibujar, que eso es cosa de expertos, que para eso hay que valer… Excusas que al poner en acción nuestra creatividad a través del contagio mutuo se demuestran molinos de viento y no gigantes.

Gracias a quienes habéis formado parte del reto Dibucedario de este año. En unos meses, otro reto en camino. ¿Te atreves? No digas yo no sé. Si lo haces, ¿cómo podremos estimular en nuestros alumnos/hijos el placer de aprender? Tírate a la piscina de la creatividad con nosotros. Estás invitada/o.

http://dibujamelas.wixsite.com/dibujamelas

Por cierto, os animo a sumaros a la comunidad de aprendizaje Dibújamelas. En nuestra web verás numerosas experiencias de aula que utilizan el Visual Thinking como herramienta de aprendizaje.

#Dibucedario, un garabato al día

#dibucedario, un garabato al día durante enero

Te proponemos un reto: dibujar un garabato al día, durante el mes de enero, inspirándote en la letra del abecedario que toca ese día, excepto los cuatro últimos, que puedes garabatear a tu aire, sin letra, sin reglas.

Comparte tus garabatos en tus redes sociales bajo el hashtag #dibucedario. Así todos disfrutamos y aprendemos.

No hace falta que sepas dibujar. Cada uno a su aire y libre albedrío. La idea es tirarse a la piscina sin red, sin miedo ni complejos. Desentumecer las agujetas de haber dejado hace siglos de dibujar y disfrutar del placer de recobrar esa capacidad dormida. O, si ya te tiraste a esa piscina, compartir tu arte con todo el mundo y que disfrutemos y aprendamos de ti.

Anima a tu familia, amigos, alumnos, compañeros de trabajo… Todos suman.

Marcapáginas del 1 de enero: A de abrazo

Yo ya me he lanzado este primer día de enero y seguiré compartiendo mis garabatos. He decidido hacerlos en formato marcapáginas. Así después puedo imprimir los que me gusten, regalarlos o compartirlos. Puedes ver y descargar los marcapáginas de cada día desde este enlace.

Garabateado en un iPad con la app Procreate. Fui añadiendo diferentes rostros y posturas de abrazo, pegándolas unas a otras hasta componer el marcapáginas A de Abrazo.

Creando una infografía gigante en clase de Psicología

Resultado final de la infografía

En clase de Psicología de 2º de Bachillerato están abordando el bloque temático dedicado a los Fundamentos Biológicos de la Conducta, unos contenidos muy visuales, que facilitan el uso de una metodología activa como el Pensamiento Visual, a fin de comprender, relacionar y asimilar conceptos e ideas. 

Después de crear ellos/as mismos sus apuntes, les he asignado a cada uno una sección de contenido que deben releer, comprender y pasar a un guión escrito, base de lo que será su infografía final. 

Para ello deben resumir sus apuntes y buscar más información, seleccionando solo lo relevante y con un lenguaje sencillo y claro. Les pasé durante el proceso el cómic Neurocómic, un repaso visual por los fundamentos de la neurología fácil de comprender y que les ayudó a sintetizar algunas ideas.

El siguiente paso, una vez tenían un guión del contenido, cosiste en pasarlo a un lenguaje visual. Les pedí que hicieran primero un boceto y que tuvieran en cuenta todos los elementos a integrar en la infografía, así como el uso adecuado de colores, tamaños… 

La infografía no solo debía ponerse en un panel final, sino que debía expresarse oralmente, añadiendo cada elemento, explicándolos paso a paso.

Una vez elaborados los elementos visuales a incluir en la infografía, ensayaron la exposición oral de los mismos, siguiendo el guión escrito a la vez que integraban cada elemento dentro del sistema a explicar. Y listos para grabar la exposición visual de contenidos.

Podéis ver y escuchar el resultado de algunas exposiciones en este enlace o pinchando sobre la imagen de abajo.

Una alumna hizo una observación interesante: ¡Profesor, algunos contenidos no necesito ni leerlos! Se me han quedado mientras preparaba los dibujos. Una demostración del poder retentivo del lenguaje visual. Facilita no solo la memorización, sino también una comprensión sistémica de los contenidos.

Por último, pegamos todas las infografías ya terminadas en un panel conjunto y lo dejamos en el aula para recordar los contenidos y tener una visión global del tema.

En este breve vídeo podéis comprobar el resultado:

Durante la prueba escrita de estos contenidos estará expuesto el panel con la infografía. Los alumnos podrán consultar los gráficos y deberán pasar de lenguaje visual a escrito, el proceso inverso al realizado anteriormente. Un feedback para comprender y relacionar como un todo los contenidos aprendidos. 

Si tan solo hubieran realizado un examen-tipo escrito, la memorización sería a corto plazo y no comprensiva. Simplemente olvidarían a las pocas horas los contenidos. Sin embargo, elaborando ellos mismos sus apuntes, creando un guión junto a los elementos visuales que combinarán en una secuencia lógica y expresarán oralmente, llegan a la prueba escrita no solo motivados, sino con una memoria activa, eficaz, más profunda que aquella que facilita un examen tradicional. 

Es necesario seguir insistiendo en este tipo de procesos de aprendizaje -no basta con una experiencia y aplicarlo a una sola área-, ya que los alumnos tienden por hábito a copiar y pegar información enlatada, sin comprender lo que leen. Por eso es muy importante que pasen los apuntes a un lenguaje más accesible, sencillo y esquemático, al que añadan ejemplos ilustrativos de cada concepto o idea que les permitan contextualizarlos y comprenderlos mejor. Y ese guión posterior expresarlo en lenguajes e interfaces creativas (podcasts, infografías, micro vídeos, simulaciones dramatizadas…), reforzando la motivación, el interés y la comprensión de los contenidos.

Yuli: Imagina quién quieres ser

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  1. Carlos siempre se mete en peleas.
  2. Su padre intenta que sea alguien en la vida.
  3. Quiere que sea bailarín.
  4. Pero Carlos no quiere.
  5. El padre insiste y Carlos al final reflexiona.
  6. Seré bailarín.
  7. Y Carlos (Yuli) se convierte en uno de los mejores bailarines del mundo.

Hace unas semanas, Mercedes Ruiz me llamó para pedirme participar en un cuadernillo didáctico colaborativo en torno a la película Yuli, de Icíar Bollaín, que se estrena el próximo 14 de diciembre. ¡Cómo negarme! Mercedes es el corazón del cine en el aula en España, con el objetivo cada vez menos utópico de acercar el séptimo arte a los centros.

Mi aportación se inserta dentro del bloque didáctico La radio escolar: una propuesta a incorporar en educación en los medios. Pensé en que la película viste de lujo con asuntos tan importantes como la orientación, la familia, los sueños, la memoria emocional… Así que lo titulé “Imagina quién quieres ser“. Como también lo hizo Yuli, gracias al apoyo de su familia.

a

– ¿Y tú, quién quieres ser?

– No lo sé. Me sucede lo mismo que a Yuli. No sé qué haré cuando termine la Eso, ni sé si la terminaré. No sé lo que quiero. Solo quiero estar cerca de mis amigos, pasármelo bien.

– ¿Y si te imaginaras a ti mismo? Invéntate un futuro. Escribe tu historia. El pasado no te lo puedes inventar, pero sí el futuro. Cuéntame tu historia.

 

Propuesta: Escribe un micro relato con tu historia personal. Conviértete en un personaje de novela. Pregunta a tu familia cómo eras de pequeño, qué te gustaba, tus anécdotas, lugares, objetos, personas que se cruzaron por tu camino…

b

– ¿Te animas a compartir tu historia en la radio? Cuéntala como si fuera una película, un relato, una entrevista, una noticia… Estoy deseando escucharla.

 

Propuesta: Convierte tu micro relato en un cómic, como el que te propongo más arriba; en un vídeo corto donde alguien de tu familia o un amigo/a lea tu relato; lee tu relato en la radio de tu centro, o que un compañero/a te entreviste, como se hace con un personaje famoso.

Lleva a tu familia a la radio y que la entrevista sea compartida: todos/as hablando de ti, construyendo la historia de tu vida.

Dibuja en unas viñetas a la izquierda tus miedos, los momentos en los que no sabías qué hacer con tu vida, y a la derecha tus sueños, lo que te emociona y te hace sentir vivo, tus gustos, aficiones, cómo te imaginas el futuro…

c

Te recomiendo entrar en el blog educativo de la película, donde podrás descargarte el cuadernillo didáctico y compartir los retos que propongan los docentes en torno a su visionado. Te animo a participar en este proyecto, yendo a ver la película con tus alumnos y diseñando retos educativos que podrás compartir en el blog. ¿Te apuntas?