Garabateando en EDaulaBLOG 2020

Cartel que elaboré para promocionar el evento en mis redes

Un día recibo una llamada de Puerto Blázquez. ¿Te apetece garabatear en directo las ponencias del EDaulaBLOG de este año? Cómo iba a resistirme. Allá que fui. Me llaman para hacer lo que me gusta y encima poder compartir con amigos docentes que hace tiempo que no veo; Pedro, Carmen, Lourdes, Martín, Lola, Manuel Jesús, María, Joan, Antonio… Incluso me encontré por allí con César Poyatos, al que no veía desde tiempos del CITA. Fue un placer además conocer de nuevas a docentes extremeños con mucha energía y creatividad. Y en Plasencia, una ciudad que si no habéis ido aún a visitarla, ya estáis dándoos prisa.

Me puse en una mesa al fondo del escenario. Como un rey. Posición privilegiada. Y a garabatear. En el iPad, en digital, con Procreate. ¿Por qué? Pues porque es más fácil proyectar en vivo lo que iba dibujando; en papel requiere cámara en cenital y es un engorro. Un técnico de lujo lo preparó todo. Enlazar con Apple TV y listo. Sin cables.

Hacerlo en papel es más cercano, los asistentes pueden ver el proceso de una forma plástica e implicarse, y trazo hecho, trazo que no se retoca. En digital sí puedes volver atrás y mover lo dibujado. Es más práctico y permite mover el escenario, ampliar, ver detalles… Cualquiera de las dos formas tiene sus ventajas e inconvenientes. En cualquier caso, un graphic recording -dibujar en vivo una ponencia- exige concentración, decisiones rápidas sobre qué idea elegir y cómo plasmarla. Un ejercicio que os recomiendo. Lo podéis practicar cada vez que vais a una charla; sacáis la libreta y a tomar notas visuales. Es divertido y te ayuda a mantener atención plena. Y años después de la ponencia seguro que recuerdas de qué iba si miras tus apuntes visuales. Probad. Miedo ninguno. A tirarse a la piscina.

Eran intervenciones cortas, de media hora a lo sumo. Esto lleva a los ponentes a concentrar ideas densas en poco tiempo. Por suerte, a casi todos los conocía, a ellos y sus proyectos. Eso da ventaja.

Podéis descargar todas las notas visuales en mejor calidad desde este enlace.

Primera comunicación. La gran Lourdes Cardenal. Una crack que ha sido capaz de hacer la Filosofía divertida a través del juego. Su proyecto Ludosofía es muy estimulante. El título de la ponencia: Juego, luego aprendo.

Si el aperitivo del encuentro fue estimulante, mirad lo que siguió. Javier Grisalvo y J. Carlos Iglesias hablando de su proyecto de robótica en la escuela. Ahí es nada. Unos máquinas. Transmiten entusiasmo y cariño por sus alumnos. Da gusto ser testigo de docentes que les gusta lo que hacen.

Acabado este bloque, un tentempié artístico de lujo: la escuela de danza de la Diputación de Cáceres. Elaboré un sencillo homenaje a su intervención y la de la banda sinfónica, que intervendría después.

Tenía ganas de conocer a Alejandro Galán. Quizá lo conozcáis por su proyecto Detectives de la ESO, pero su creatividad no se reduce solo a este proyecto. Tiene muchos más en la chistera que compartió con nosotros.

Estaba esperando este momento. Le tocó el turno al trío más entrañable de la educación extremeña: J. Antonio Gil, Martín Núñez y Joan Ramajo. Explicaron al mejor estilo del club de las comedia su experiencia de BreakOut Edu del curso pasado. Una experiencia inolvidable que queremos repetir. Por separado son estupendos, juntos son geniales.

Después del café llegó mi querida Carmen Iglesias, que hizo un recorrido por su periplo personal, al que de una manera u otra pertenecemos decenas de docentes de toda España, desde los tiempos del CITA hasta hoy. Su intervención no fue solo profesional, también emocional. Carmen es testigo y parte de nuestro crecimiento como docentes en las últimas décadas. Gracias, Carmen.

A Carmen le siguieron dos cracks, Lola Alberdi y Cristina Valdera, nuestras comunity manager preferidas, animándonos vía CEDEC a compartir desde el respeto a la diversidad y la creatividad. Os recomiendo su faceta de EDU Youtubers con su serie ¡Hay que ver… lo que está cambiando la educación! Divertidas, frescas, motivadoras… únicas. Seguid así.

De postre, para finalizar, Ismael Gómez, nos invitó a no perder nuestro modo ON, creativo, motivado y motivador. We are On. Una pena que no me diera tiempo de garabatear más ideas estupendas de su intervención. Gracias, Ismael, por tu talante. Eres genial.

Terminado el encuentro y cedido el relevo del próximo EDaulaBLOG a Málaga, vino lo mejor: comer juntos, echar unas cañas y unas risas, desempolvar amistades y prometernos más veces.

Por cierto, los asistentes dejaron en post-its gigantes en palabra y garabato sus impresiones.

Gracias, Puerto, por confiar en mis garabatos y regalarme este día.

Materiales para visual thinkers: recomendaciones

La creatividad ve en un objetivo cotidiano una oportunidad para imaginar algo nuevo. Trastoca la utilidad de las cosas, dotándolas de un renovado significado. Por eso, cuando voy a una tienda 100, al Tiger, o trasteo por una tienda online, a veces veo en artilugios que en principio estaban concebidos para tener una determinada función un recurso idóneo para crear algo diferente. En ocasiones ni siquiera sé qué haré con ello, pero intuyo su potencial. Esto no me pasa solo a mí. Preguntad a cualquier persona creativa. Rescatar los objetos de su acomodada cotidianidad es objetivo de cualquier acto creativo.

Os recomiendo algunas de las cosas que he comprado para mis retos visuales:

Un maletín práctico, accesible, donde meter los rotuladores cuando voy a garabatear a lo grande lejos de casa. No encontraba nada que pesara y ocupara poco, sin gastarte un pico. Así que busqué maletines de otras profesiones y descubrí que el de los peluqueros/as es genial. Me hice de este pequeño; lo hay más grande. Caben muchos rotus e incluso tiene en la contratapa compartimentos extra. 

Enlace: https://www.amazon.es/gp/product/B077HSVPDF

Etiquetas adhesivas redondas de un tamaño que permita dibujar sobre ellas, sin ser muy grandes ni diminutas. Éstas son geniales, y en mate, lo que permite dibujar sin que se corra la tinta y seca antes, o imprimir mis garabatos digitales sobre ellas. 

Enlace: https://www.amazon.es/gp/product/B07Z2PT35F

Cartas blancas para dibujar, 9 x 6 cm., de gramaje superior a cartulina. Las tengo y son geniales para crear tu propio vocabulario visual de contenidos.

Enlace: https://www.amazon.es/dp/1572814993

Tarjetas blancas para dibujar sobre ellas con rotuladores de pizarra blanca. Son muy útiles para crear vocabulario o narrativas visuales que se puedan reutilizar o modificare sobre la marcha. Muy recomendables.

Enlace: https://www.amazon.es/gp/product/B073JYZPWS

Tarjetas blancas redondas. Un formato muy idóneo para crear vocabulario o personajes en narrativas. Aunque se puede usar rotuladores de pizarra blanca, está pensado para indelebles.

Enlace: https://www.amazon.es/gp/product/B076MLCXVT

Tablero para crear desde cero un juego de mesa. Todo en blanco. Es genial. Incluye tablero, flecha de spinner, dados y tarjetas en blanco. De lujo.

Enlace: https://www.amazon.es/dp/B07MTTBXRB

Piezas blancas para crear y jugar al quién es quién u otro juego que se te ocurra. Para crearlo tú o tus alumnos, garabateando los items visuales y diseñando las reglas del juego.

Enlace: https://www.amazon.es/Piezas-Soportes-Multicol…/…/B0829XNKZC
Otro enlace. https://www.amazon.es/dp/B07C7PR2BJ

Cartas de póker blancas. Ideales para crear tu juego o vocabulario visual. Yo tengo dos y son geniales.

Enlace: https://www.amazon.es/Bicycle-Dorso-azul-Cara-…/…/B001F64AKY

Fichas de madera de 5 cm de diámetro. Ideales para crear fichas para juegos o elementos visuales para trabajar en el aula.

Enlace: https://www.amazon.es/dp/B0140MMF4M

Dados de madera para crear tus propios story cubes. Los hay de varios grosores. Son recomendables los de 4 o 5 cm. de lado. Se dibuja bien sobre ellos.

Enlace: https://www.amazon.es/MagiDeal-Dados-Madera-Blanco-Juegos/dp/B0779942VD

Rollos de papel pliego de la tienda Tiger (no los hay en todas). Son geniales; tienen buen grosor para garabatear sobre ellos. Yo los uso para mis rollos del proyecto Filosofía por un tubo.

Puzzles blancos de Tiger. Geniales para crear tú mismo tus diseños e incorporarlos como juego en el aula.

Pluma Lamy grosor medio. Son ideales para garabatear, solo a tinta o acompañando con rotuladores de colores o acuarelas. Tengo una. Le añadí un adaptador y compré tinta china para rellenar. Dura mucho. Muy recomendable.

Pluma: https://www.amazon.es/gp/product/B000UTO0XO
Adaptador: https://www.amazones/gp/product/B01CYIYMZ4
Tinta: https://www.amazon.es/gp/product/B000MVZ2E6

A veces un juego ya existente te puede dar ideas para crear tus propios materiales o retos visuales. No sé si conocéis el juego Imagine. Es genial, pero puedes crearlo tú con cartulinas blancas y acetatos transparentes. Dibujar elementos visuales que combinados generen múltiples significados de un contenido.

Enlace: https://zacatrus.es/imagine.html

Un cinturón de peluquero se puede convertir en una ayuda muy útil para llevar rotuladores a la cintura cuando realizas notas visuales o graphic recordings en tamaño grande. Me recomendó éste Mercedes Corretge, facilitadora gráfica.

Enlace: https://www.amazon.es/gp/product/B005HVR4NS

Rotuladores de tiza, para garabatear en cristales del aula o tu casa. Son geniales. Se borran con un trapo y listo.

Para el garabateo diario uso los rotuladores calibrados Micron; secan rápidamente. Los de punta redonda y los biselados del 3. Los Faber-Castell Pitt Artist Pen de colores y también los Koi Coloring Brush Pen.

Existen muchos cuadernos útiles, pero los de Tiger son baratos y bien encuadernados. Yo los uso a menudo.

Para garabatear en las tarjetas blancas que permiten rotuladores delebles, uso estos de punta fina que van de lujo porque se adaptan a espacios reducidos para crear vocabulario o narrativas.

Rollo de papel, con fondo al estilo de las líneas de los cuadernos del cole. Se recortan en cuadrados. Sirven para crear narrativas visuales o timelines. Se venden en Tiger.

En cualquier tienda 100 podéis haceros de pizarras blancas mini como esta. Muy útiles.

El cartón pluma es genial para crear mapas visuales de un proyecto, reto o evento. Los podéis comprar en librerías o tiendas 100. En blanco o negro, de cualquier tamaño.

Estas láminas de Sakura son geniales para garabatear. 250 gramos, A4.

Papel blanco, marrón cartón y negro. Muy versátiles y baratos.

Comparte tus materiales… Es una forma de aprender juntos.

En mi verso soy libre: ilustraciones

Tengo el placer de haber colaborado, gracias a mi amigo y docente Jose Blas García, en las cuatro últimas ediciones del Certamen Internacional de Relatos En mi verso soy libre, que organiza Aulas Hospitalarias de Murcia. Niñas y niños hospitalizados escriben relatos que después algunos adultos nos encargamos de ilustrar. Una experiencia inclusiva de empatía y disfrute compartidos.

Eva y el políptico de Gante

Estoy leyendo Leer la pintura, de Nadeije Laneyrie-Dagen, y entre las obras que analiza me gustó especialmente el políptico de Gante, una obra monumental de los hermanos van Eyck. Dentro de la obra, además del magistral talento para el detalle, el misterio de los símbolos religiosos y la singular odisea que vivió esta obra a lo largo de sus casi cinco siglos de existencia, destaca la figura de Eva, uno de los primeros desnudos del flamenco, a tamaño natural y con una voluntad explícita de desidealización del cuerpo humano.

Me gustó tanto que me puse a garabatear a Eva y a añadir detalles y curiosidades en torno al políptico. Comparto el resultado con vosotros. Tenéis las dos ilustraciones en mejor calidad a vuestra disposición para libre descarga aquí. Licencia CC para uso educativo o personal, no comercial, citando al autor.

Ilustraciones creadas digitalmente con la aplicación Procreate en un iPad.

Para saber más y disfrutar de la obra original:

Teoría de la creatividad: notas visuales

Hace ya tiempo comencé las notas visuales del libro Teoría de la creatividad, de Jorge Wagensberg. Os lo recomiendo. Son de esos libros que valen no solo por lo que dicen, sino por lo que sugieren. Libros que avivan la curiosidad por aprender.

Comparto con vosotros las sketchnotes de las primeras páginas. Cuando tenga tiempo, comparto más.

Observo con benevolencia cómo va cambiando mi forma de garabatear, pero detecto en mis dibujos un estilo que reconozco como mío, una marca de la casa. Aunque muchas destrezas hayan mejorado con el tiempo, a base de práctica, varios rasgos persisten:

  • uso de narrativas y dibujos influidos por las viñetas periodísticas y el cómic (bocadillos, diálogos, personajes…);
  • ruptura de la secuencia lineal tradicional dentro del escenario;
  • voluntad de síntesis en las ideas;
  • presencia de un humor blanco que dulcifique la gravedad de los temas.

Oca Steam: retratos inclusivos

Hace unos meses se puso en contacto conmigo Bernat Llopis, que además de profe de FP, es CEO de bylinedu.es, responsable @CoderDojoVLC, miembro de @ciberespiral y consultor de @Scooltic, para proponerme un reto: ilustrar 38 científicas y científicos. Como ya sabéis, cuando el reto lo merece, no le hago ascos a una invitación creativa. Así que dije sí sin apenas saber mucho sobre el proyecto.

El proyecto colaborativo se llama Oca STEM. La idea es crear una oca en la que las casillas estén ilustradas cada una con el retrato de una científica o un científico relevante de la historia de las ciencias, la tecnología, las ingenierías o las matemáticas. Una oca gigante sobre la que se moverá un robot al tirar los dados y que al caer sobre una casilla te mostrará información en realidad aumentada del personaje correspondiente. Como veis, un proyecto que requiere la imaginación, talento y conocimientos de diferentes personas, cada una hábil en diferentes campos, y que tiene como objetivo final jugar y aprender.

💭 El proyecto tiene licencia CC, no comercial, para que cualquiera pueda usar o modificar los materiales para uso educativo. Así que si os animáis, aquí tenéis mi material gráfico; lo podéis utilizar para crear vosotros vuestros propios recursos educativos. Haced crecer el proyecto con vuestras contribuciones e implicad a vuestros alumnos.

💡 Los retratos que he creado también pueden utilizarse para, por ejemplo, crear cartas. Podéis añadir detrás de cada carta Qrs que enlacen con vídeos en los que los alumnos hablen del científico/a en cuestión; o crear fichas didácticas, etiquetas temáticas para crear juegos diferentes, dados con los retratos, líneas de tiempo donde insertar los retratos, previa búsqueda de información…

💡 También crear camisetas, chapas… con personajes que les guste a los alumnos.

Os animo a que vuestros alumnos creen más retratos y a que contéis la experiencia en redes con el hashtag #ocaStem.

Podéis descargar todas las ilustraciones en alta calidad aquí. Si las compartís en redes o las usáis para vuestras clases, con citar al autor vale. Y por supuesto, compartidlo y avisadme; así también yo aprendo de vosotros.

He creado también un cartel en alta calidad con todas las mujeres STEM que he dibujado. En breve subiré otro con todos los personajes. Podéis descargarlo y llevarlo a imprimir para ponerlo en vuestra aula. Todo vuestro. Eso sí, compartidlo conmigo en redes.

Igualmente os animo a compartir el excelente trabajo que están desarrollando el resto del equipo Oca STEM, animando y dando voz a los personajes, así como configurando los robots para que el juego cobre vida. Además de Bernat Llopis, el equipo está compuesto por Loli Iborra, Conchi Fernández, Fran Orosia, Javier Campos y Chelo Pons.

6 pruebas de animación de personajes

💭 Te animo a hacer que este proyecto crezca con tus contribuciones y que impliques a tus alumnos en él. ¿Te animas?

Estas son las ilustraciones para las casillas especiales: inicio, muerte, puente, dados y oca (el autómata de Vaucanson).

Y de postre, una ilustración que recrea el pato de Jacques de Vaucanson, padre de la robótica, fabricante de autómatas allá por el siglo XVIII. Creó un pato con su sistema digestivo artificial, que le permitía ingerir granos, digerirlos y excretarlos. No se conserva ningún prototipo. Si alguien se anima 🦆. Todas las ilustraciones están en alta calidad en el enlace de descarga.

Planificación visual

Ya compartí hace tiempo aquí, en este blog, un mini taller que realicé con mis alumnos de Bachillerato de Filosofía para aprender la importancia del método, no solo relevante en ciencia sino también en la vida cotidiana. En ese enlace podéis ver el proceso de trabajo y aplicarlo a vuestros objetivos y contexto. Es un reto que puede aplicarse a cualquier contenido de aula, para enseñar habilidades y destrezas en una tutoría o aprender a realizar un proyecto. No solo para enseñar a planificarse, también para hacerlo dentro de un contenido concreto o proyecto en nuestra área.

Observar, discriminar, enumerar, clasificar, planificar un proceso por pasos, enumerar materiales y determinar sus funciones en cada paso, revisar los pasos del proceso, atender a los detalles, evaluar fallos… Y, como aprendimos en un entorno colaborativo, a estas destrezas añadimos otras: organización de equipos, reparto de roles, aplicación de roles dentro del contexto de uso, coordinación del proceso, evaluación del mismo, expresión escrita, oral y no verbal, comunicación creativa, gestión de tiempos, materiales y espacios…

Utilicé para ello la metáfora recurrente de la receta de cocina. Es un tema del que buena parte de loa clase tiene conocimientos previos, pertenece a un contexto cotidiano, conocido, con elementos reconocibles, fácilmente prototipicables. Objetivo: crear en grupos pequeños una receta de cocina.

El diseño previa de este taller de cocina sirve también al docente para saber planificar un reto colaborativo, siguiendo unos pasos secuenciados, planificando todos los detalles del proceso: tiempos, espacios, agrupamientos, materiales, comunicación al grupo de alumnos, evaluación, solución de conflictos… Es recomendable que el propio docente elabore un mapa visual con la secuencia de trabajo. ¿Te animas? Si lo haces, comparte.

1º. Crear entre todos un supermercado visual. Pegamos en cada post-it un ingrediente dibujado (sin texto) y lo pegamos en una pared o pizarra. Se puede, según sea el objetivo, clasificar después los ingredientes en saludables o no, por calorías… Cada docente puede modular las tareas del reto.

2º. Crear grupos de 3 o 4 personas cada uno. Más no porque los roles son pocos y es necesario que todos participen.

3º. Pensar en una receta y coger del supermercado visual los ingredientes necesarios.

4º. Rellenar entre todos la ficha (ver más abajo) de pasos para crear la receta. Esta ficha debe contener categorías sencillas y necesarias para combinar los items del proceso. En este caso, acciones (cocer, cortar…), ingredientes (extraídos del supermercado visual o dibujados después si no están), dosis (piezas, gramos, kilos…), utensilios (cuchillo, cacerola, horno…) y tiempos (de cocción…) La ficha se puede rellenar en texto o dibujando.

5º. Pronosticar en cartulinas los elementos de la receta: utensilios, tiempos e ingredientes (aunque éstos pueden ser los mismos post-its que cogieron del supermercado). Se dibujan y recortan en tamaño más o menos real.

6º. Se ensaña antes el proceso. Cada miembro del grupo colabora en la explicación del mismo. Se ordenan los elementos por orden y se dramatiza la comunicación del proceso. Nos disfrazamos de cocineros. Le ponemos un nombre creativo a nuestra receta.

7º. Salimos a escena y teatralizamos nuestra receta, paso a paso. Sería útil darle a algunos de los espectadores la ficha en blanco para ir siguiendo y escribiendo el proceso y al terminar la exposición que explique los pasos seguidos por los alumnos. Todos deben adivinar la receta. Se pueden hacer preguntas: ingredientes usados, para qué sirvió un utensilio, qué faltó en el proceso, de qué no me he enterado, cómo lo haría yo… Hacer feedback de lo aprendido y descubrirlo entre todos es esencial. Si encima después os atrevéis a hacer en vivo la receta real, pues doblemente genial. Al final comemos todos de todo.

He elegido la metáfora de la receta, pero podéis integrar estos objetivos dentro de otro contexto de aprendizaje. Por ejemplo, en Tecnología mediante una planificación que implique crear un objeto, o descubrir en Biología un proceso natural. Igualmente, en Humanidades (Literatura, Historia…) se puede aplicar a la construcción de storytellings.

Tanto el docente como sus alumnos aprenden a planificar, crear y compartir. ¿Te atreves? Cuenta, cuenta.

Puedes acceder a los mapas visuales y la ficha aquí.

Mujeres filósofas

En marzo de 2019, organicé junto a Víctor Bermúdez la I Jornada de Didáctica de la Filosofía. La primera que se organiza en Extremadura, gracias a la ayuda inestimable de Diego Guerrero, del CPR de Mérida, que siempre confía en nosotros.

Para la ocasión, dibujé retratos de algunas filósofas, que se utilizarían durante la jornada para diferenciar salas y espacios de trabajo. La idea no es solo estética, sino sobre todo ética: poner en valor -visibilizar es una bala de fogueo- la presencia de la mujer dentro de una disciplina con excesiva testosterona.

También elaboré un cartel para promocionar el evento y que sirvió de credencial durante el encuentro.

Tenéis a vuestra disposición el material gráfico en este enlace, por si os sirve.

Verano en #ModoCreativo (3): el cancel

El cancel* de las iglesias -la parte interior de la puerta de acceso, ese armazón de madera que protege de la luz, el viento y el ruido- es a menudo observado como un elemento prosaico, funcional, sin interés, pero es quizá el espacio más importante, el maestro de ceremonias que allana el camino, el hall donde alma y cuerpo se preparan.

El cancel ejerce de cicerone, impide entrar directamente en el espacio sagrado, nos lleva lentamente a la sombra y quietud de la iglesia desde la luz profana que inunda el exterior. Es un espacio preparatorio, como una oración de entrenamiento, antes de habitar esa estancia que invita a la serenidad y el contacto con uno mismo. El ritual sagrado requiere su tiempo, sus momentos; la revelación es enemiga de las prisas, requiere que el alma acomode mente y cuerpo. Ese es el propósito del cancel, aliviar el cuerpo de la luz ruidosa que aturde la mente e ir liberando al alma de los pensamientos del exterior. A su vez, el cancel es un espacio pedagógico, os avisa de que no penetramos un lugar profano, de que hemos de entrar serenos y preparados, callando, pero entregando nuestra voz interior al misterio. Así lo expresa San Juan de la Cruz:

A veces me gusta quedarme un rato dentro del cancel, observarlo girando la cabeza hacia el exterior, apreciando cómo la luz inunda el minúsculo espacio, impactando sobre la madera agrietada, viendo cómo la luz se ahoga en los laterales, como si te invitara a entrar en la iglesia. Oigo el ruido del exterior y la calma dentro del cancel, preludio de lo que ofrece el interior.

Hace unos meses me invitaron a impartir un taller de pensamiento visual en la Iglesia de Santas Justa y Rufina -santas a las que Velázquez y Goya dedicaron una de sus obras-, en Maluenda, Zaragoza. La luz inunda la entrada de alabastro sí o sí, ya que se encuentra en un promontorio sin otros edificios que le hagan sombra; un arco de medio punto sobre otro apuntado que dota de profundidad a la entrada. Una invitación más a atravesar el cancel.

Por aquellos días el termómetro marcaba en la zona más de 40 grados. La bocanada de luz reverberaba en el perímetro de la entrada y transformaba colores y formas.

El cancel es también el oasis de aquellos que no quieren entrar en la iglesia, pero huyen del calor. Como lagartijas, entran y se encogen en un lateral, disfrutando del beatífico asueto. ¿Quién no ha recurrido alguna vez a este práctico comodín?

*Cancel. Una palabra en desuso, sin uso más bien, pero por la que pasamos cada vez que accedemos a una iglesia. La hacemos nuestra sin saber su nombre. De la misma raíz es ‘cancela’, el pretil del coro en las iglesias; también es una verja, comúnmente de metal, para separar espacios. En Andalucía y Extremadura, no sé si en más lugares, en las casas hace las veces del cancel de las iglesias, una verja que precede a la puerta e impide que entre el calor sofocante, el ruido y la suciedad del exterior.

Verano en #ModoCreativo (2)

Mientras dibujamos no medimos el tiempo

Mientras dibujamos no medimos el tiempo. Solo apreciamos su paso al concluir, al cambiar de afán; y sin duda el tiempo transcurrido y el tiempo sentido son bien distintos. Si alguien desde fuera pudiera grabar el proceso de dibujo y medir los tiempos empleados en cada paso…; los minutos sin marcar el pincel, simplemente observando, el tiempo de vacilación y reflexión inconsciente; el estancamiento, el miedo a no saber ver, la ceguera, la duda, el brote enérgico del color sobre el papel y sus engaños, el descubrimiento, la lucidez, el entusiasmo, y de nuevo el vacío, el silencio, la certeza de ir a ciegas, el asombro sobrevenido, regalado. Si alguien pudiera hacerlo, nos daríamos cuenta de que el tiempo se estiró. Lo que a lo sumo parecía una hora, fueron en realidad dos o tres. Porque al dibujar no viajamos en el tiempo de igual forma que lo hacemos en momentos cotidianos, a los que nos entregamos por obligación o hábito, sin ese disfrute que hace de la concentración una consecuencia, no un deber. Mirar -no confundir con pasar la mirada, un ver inconsciente, rutinario- requiere tiempo, no un tiempo calculado ni dado por perdido; tiempo en el que nos dejamos llevar tras el objeto observado, como si esperáramos a que nos hablara. Como en el arte de la pesca, o cualquier reto que requiera retención del placer -o el placer en la retención de una revelación no asegurada-, suspensión de las certezas, arrullo de promesas.

Quizá por eso el arte, el creado y el observado, son actos subversivos. Trastocan el tiempo profano, los ritmos que instaura con tiranía el deber cotidiano. El tener que se convierte en un y si… La escena de un pintor en pleno acto creativo, o un garabateador urbano (urban sketcher), captando la esencia de un rincón callejero, es inusual y disfuncional -afuncional, para ser exactos-, en unos tiempos -cuál no- en los que las prisas, lo efímero y el encono por conseguir la meta, no gozar del camino, se adueñan de nuestra vida. Dibujar no solo trastoca el tiempo convencional, sino que también nos regala un instante de espontánea gratuidad, una inocua tarea sin rumbo ni beneficio, por el mero acto de vivirla, y más aún, compartirla.

No sé dibujar gatos

No sé dibujar gatos. Cuando mi primo me invitó a dibujar a Harpo, mi primera actitud fue de rechazo, no solo por desconfianza en mi evidente destreza, también porque veía en mi mente la cara de Harpo y el reto se me hacía como recrear Las Meninas. La cara de un gato es poliédrica, esquiva, en constante mutación, no solo de formas, también de color. Harpo es blanco y no lo es, su rostro son muchos rostros, y sus ojos cambian como objetos brillando en un caleidoscopio.

Quizá por eso y por inconsciencia acepté el reto. Es más fácil lanzarse cuando sabes poco; la ignorancia es muy atrevida, afirma el dicho popular. Pero te lleva más lejos. La experiencia a veces puede ser un lastre, convierte la creatividad en rutina, el estilo en artritis creativa. Y no es aplicable solo al proceso de creación, afecta a todo lo que hacemos en la vida.

¿Cómo hacer que unas aguadas de acuarela, apenas con una forma distinguible pasen a ser un gato? Solo sé que el gato acaba apareciendo, no tanto por el escaso ingenio del artista, sino porque el gato ya esta de algún modo ahí, deseando salir. En una frágil voluntad de que emerja, el gato acaba asomando las orejas. Da igual cómo sea el gato -juzgarse a uno mismo a través de lo que dibujas es un insano hábito-; el gato aparece, casi maúlla. No el gato que emulas, no el imaginado en tu cabeza, no un gato ideal, otro gato, el gato que quiso nacer, ajeno a tu pincel. Incluso, si esperas paciente, el gato que hoy es, dentro de un año, al volverlo a contemplar, es otro gato.

Mientras estás en faena no lo piensas. Lo decía el maestro Van Gogh: mientras pinto, no pienso. Solo siento. Y es cierto. Quizá por eso existe una extensa tradición que coloca a las artes fuera del ejercicio del intelecto. Es injusto, porque pintar es un acto de observación minuciosa, de concentración, de cálculo intuitivo, solo que el proceso de creación no se registra, se revela en cada trazo, aparece a posteriori. Dice John Berger en su obra “Sobre el dibujo”: “El arte no sirve para explicar lo misterioso. Lo que hace el arte es facilitar que nos demos cuenta de ello. el arte descubre lo misterioso. Y cuando se percibe y se descubre, se hace todavía más misterioso.” Cuando Van Gogh afirma que no piensa se refiere a la lógica deductiva, pautada, premisa en mano, sin renglones torcidos, frente a un acto de entrega a la vida que aparece ante ti, sin instrucciones. El artista no puede dibujar si primero no hace el gesto honesto de entregarse a lo que aparece ante sí, sin redes, a expensas de aquello que quiera regalarle.

Dibujar no es solo un ejercicio estético, también lo es ético. Si se hace con honestidad es inevitable que te acabe interpelando y mute tu piel, cambie la percepción del tiempo y, sobre todo, la forma de mirar. Le sucede al pintor consagrado y el adulto que garabatea, a todos. Y si no le sucede, triste afán que de ufana voluntad no brote gozo.